Polémica por el Concierto del Liceu en Montserrat
Polémica por el Concierto del Liceu en Montserrat
Artistas, abonados y público acusan a la directiva del teatro de no tenerles en cuenta
Hemos recibido la siguiente comunicación que reproducimos dado su interés, sin entrar a valorar cuanto se expone.
Malestar entre abonados, público y especialmente entre los cantantes de ópera estatales con la política contractual de la actual directiva artística del Gran Teatre del Liceu, encabezada por Víctor García de Gomar, y el rumbo que está tomando el teatro. Después de un concierto-performance para plantas, de una gira de conciertos veraniegos de la Orquesta del Gran Teatre Liceu dirigida por Josep Pons donde los solistas vocales brillaron por su ausencia, ahora llega un Concierto en la Basílica de Montserrat por la Esperanza que ha creado mucho malestar entre los artistas estatales. Un “evento” en la Basílica más emblemática de Catalunya, sin entradas a disposición del público, dirigido por Josep Pons (de Puig Reig), grabado por TV3 y retransmitido al cabo de 7 días a las 10h de la mañana, y en el cual sólo 1 de los 4 solistas contratados son del país. La polémica se ha desatado a raíz de un tweet del profesor universitario y escritor Jaume Radigales al que muchos artistas y voces reconocidas del sector se han unido sin complejos:
Concert poc esperançador el dedicat a l'esperança per l'orquestra i el cor del @Liceu_cat a Montserrat, amb 0 intèrprets de casa…. no tenim solistes per cantar novenes de Beethoven i Rèquiems de Mozart? @vgarciadegomar @Valentioviedo @ConductorPons ??? Homeeeeee……
— Jaume Radigales (@jaumerb) September 13, 2020
Según declaraciones de los artístas líricos consultados: “Ha representado una bofetada en toda regla al talento nacional, Una oportunidad de oro perdida en un momento en el que hay una necesidad real e imperiosa de un compromiso con los artistas de la tierra”. Afirman que esta línea “snob” se está convirtiendo norma de la casa, contrariamente a lo que dice en prensa Víctor García de Gomar que afirma apostar por el talento nacional.
Los abonados se han sumado a la polémica acusando al Liceu de no tenerles en cuenta para nada y poniendo de manifiesto lo que para ellos es el proyecto errático actual de la dirección del teatro. El inicio de Temporada programado empieza con un concierto de Radvanovsky y Beczala a piano. Le sigue una versión de Il Trovatore con Netrebko y dirigido por Dudamel (que debuta la obra), ambos fuera de abono y con entradas de hasta a 355€ y que, según fuentes consultadas, están costando mucho vender pese a la reducción del aforo. Le sigue un Don Giovanni producto de la cancelación de Los Diálogos de Carmelitas y el Eugene Oneguin previstos para iniciar la temporada, donde mayoritariamente en los papeles principales han sido reprogramados casi en exclusiva los cantates extranjeros alegando, según palabras de la directiva del teatro, que “éstos tienen cachets más altos y si denuncian al teatro por la cancelación podría tener un coste elevado en indemnizaciones”. Si miramos los cast de La Traviata seguimos en la misma dinámica. Ningún artista estatal en papeles principales: hasta el papel secundario de Gastón es extranjero.
Por todas estas razones han empezado a aparecer peticiones para la creación de una mesa de diálogo entre programadores, directores artísticos e instituciones para hablar de la situación actual de los artistas de nuestro país y del poco apoyo que están recibiendo en las programaciones, reivindicaciones a las que ya se han sumado otros colectivos.
De los presupuestos totales del Liceu que este año rondan los 44 millones, casi el 45% es de procedencia pública, y esto hace que el teatro deba tener un compromiso firme y decidido con el talento local. Según las informaciones recibidas, mientras los artistas están teniendo grandes dificultades económicas, como ha sucedido en muchos otros equipamientos durante la pandemia y confinamiento los sueldos del teatro se han seguido pagando incluyendo los de los altos cargos que rondan entre 130.000€ y los más de 300.000€. La polémica ya se ha lanzado sobre la mesa del Ministerio de Cultura y la Consellería de Cultura de la Generalitat.
Últimos comentarios