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Por Publicado el: 19/03/2025Categorías: En vivo

Crítica: Edicson Ruiz, cuando el talento se hace música junto a la ORCAM, en el Auditorio Nacional

 Edicson Ruiz, cuando el talento se hace música

Temporada de la Orquesta y Coro de la Comunicad de Madrid (ORCAM). Edicson Ruiz (contrabajo). Christian Vásquez (director). Programa: Obras de Oscher (Concierto para contrabajo y orquesta) y Chaikovski (Cuarta sinfonía). Lu­gar: Madrid, Auditorio Nacional. Fecha: Lunes, 17 marzo 2025.

 Edicson Ruiz, cuando el talento se hace músicaTemporada de la Orquesta y Coro de la Comunicad de Madrid (ORCAM). Edicson Ruiz (contrabajo). Christian Vásquez (director). Programa: Obras de Oscher (Concierto para contrabajo y orquesta) y Chaikovski (Cuarta sinfonía). Lu­gar: Madrid, Auditorio Nacional. Fecha: Lunes, 17 marzo 2025.

Edicson Ruiz junto a la ORCAM

Entre el alud de virtuosos instrumentistas salidos de El Sistema (Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, fundado en l975 por Jose Antonio Abreu), el contrabajista Edicson Ruiz (Caracas, 1985) es una de sus figuras más notorias. Concertista excepcional y miembro de la Filarmónica de Berlín desde los 17 años (nunca antes ni después un músico tan joven ha entrado en ella), el lunes se presentó en el Auditorio Nacional bien acompañado por la Orquesta de la Comunidad de Madrid (ORCAM) dirigida por otra realidad de la gloria musical venezolana, su paisano Christian Vásquez.

En los atriles, el Concierto para contrabajo y orquesta de Efraín Oscher (Montevideo, 1974), uruguayo crecido musicalmente en el país de Teresa Carreño y Simón Bolívar. Se trata de un cuadríptico cuyos movimientos son un compendio de las posibilidades expresivas y técnicas del contrabajo; un reflejo dedicado e inspirado por el talento de Edicson, cuyos pentagramas se sumergen en el alma y los sonidos de la mejor música venezolana, pero también en el arte sin fisuras y en la entraña afectiva de quien hoy es -lo puso palmariamente de relieve en su actuación madrileña- un as del contrabajo contemporáneo.

El virtuoso venezolano toca el contrabajo con la agilidad con la que un violinista desliza sus dedos y con la voz perfecta con la que canta el violonchelo. Un ideal sonoro que reivindica sin alharacas la realidad del contrabajo como instrumento protagónico, capaz de cantar y brillar como el que más.

La afinación, el fraseo, la sonoridad bien proyectada -y amplificada-, el legato y la capacidad cantable son consustanciales al talento natural y cuidadosamente moldeado del maestro del contrabajo. Edicson Ruiz, desde la escritura brillante, efectiva, exigente y apasionadamente melódica de Oscher, anima y da vida a los ritmos venezolanos, cubanos, uruguayos y latinos que habitan la partitura, desde el “Guarachoso ma non troppo” inicial al luminoso hasta la incandescencia “Guaguancó y presto joropeao” conclusivo. Derroche de “virtuosismo y pasión”, como escribe  Clara Sánchez en las solo virtuales notas al programa.

En medio, “Soledad”, un andante cargado de melancolías y evocaciones. “Soledad sonora”, sí,  juanramoniana, pero también un “Canto a la madre” de tanta elevación como el del Réquiem alemán de Brahms. Soledad se llamaba la madre del solista. Soledad se llama la mujer que hizo todo para que el hijo desarrollara su genio. Imagínense cómo reflejó y cargó de emoción Edicson Ruiz este movimiento que no es sino espejo de su memoria y propia génesis.

El éxito tras el joropo final y el sobresaliente acompañamiento de una implicada Orquesta de la Comunidad de Madrid regida por Vásquez con tino, idioma y aromas, fue, como diría un crítico de antaño, “clamoroso”. Y lo fue aún más en la tanda de propinas. Hasta tres, pero, a tenor del entusiasmo de todos, podrían haber sido trescientos. Junto con los “amigos invitados”, tres colosos de sus respectivos instrumentos como Leo Rondón (cuatro venezolano), Mario Capodicasa (contrabajo) y Jimmy Alzuru Calderón (maracas), Edicson & Cía se explayaron con músicas latinas (Cruzao, de Ricardo Sandóval; Dulce añoranza, de Albert Hernádez) y un Bach “caribeñizado” y “joropeizado” (“Giga” de la Tercera suite para violonchelo) de muy señor mío.. ¡La leche!

 Edicson Ruiz, cuando el talento se hace músicaTemporada de la Orquesta y Coro de la Comunicad de Madrid (ORCAM). Edicson Ruiz (contrabajo). Christian Vásquez (director). Programa: Obras de Oscher (Concierto para contrabajo y orquesta) y Chaikovski (Cuarta sinfonía). Lu­gar: Madrid, Auditorio Nacional. Fecha: Lunes, 17 marzo 2025.

El contrabajista Edicson Ruiz

Luego, en la segunda parte, Vásquez y los comunitarios madrileños se sumergieron en el fragor y voluptuosidad romántica de la Cuarta sinfonía de Chaikovski, desposeída de azúcares y a tiempos vivos y precisos, enfatizada en sus dinámicas más extremas, pero cantada con efusión en los episodios líricos, particularmente en los del “Andantino in modo di canzona”. Puntuales deslices y pequeñas imprecisiones aparte, se lució el metal en su conjunto y las cuerdas en general. El pulso y gesto preciso de la batuta ayudó a los “obstinados” pizzicati del tercer movimiento y a la brillantez sin reservas del fogoso Allegro final.

Versión reveladora del renovado nivel que luce la formación madrileña. El público, que aplaudió sin cortarse un pelo el final de cada movimiento, y dejó sonar sin sonrojo teléfonos móviles en los momentos más delicados, acaso fue lo menos bueno de una tarde en la que las música de un uruguayo y un ruso comulgaron bajo la inspiración de lo mejor de Venezuela.

Justo Romero

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