Plan de suscripciones

Suscribirse a la Newsletter de Beckmesser

¡No te pierdas ninguna noticia!

¡No enviamos spam! Lee nuestra política de privacidad para más información.

Busca las entradas de cada mes

Últimos tuits de Beckmesser

Michael Volle, el director Gimeno y Gabriela Scherer recogen los aplausos del públicoCrítica: Michael Volle, una voz poderosa para Wagner
El compositor Matthias PinscherCrítica: Matthias Pintscher y la ONE dedican un justo recuerdo a las víctimas
Por Publicado el: 31/03/2025Categorías: Crítica

Crítica: Liebreich y la Orquesta de Valencia, excelencia para “La muchacha del mar”

Liebreich y la Orquesta de Valencia, excelencia para La muchacha del mar

TEMPORADA 2024-2025 del Palau de la Música. Programa: Obras de Takemitsu (Archipelago S) y Hosokawa [Meditación para las víctimas del Sunami (3.11). La muchacha del mar]. Orquesta de Valencia. Solis­tas: Ryoko Aoki (voz Noh), Christina  Daletska (mezzosoprano). Director: Alexander Liebreich. ­Lu­gar:Palau de la Música. Entrada: Alrededor de 1.200 espectadores. Fecha: viernes, 28 marzo 2025

Orquesta de valencia: estreno de "La muchacha del mar"

La ópera de Hosokawa se estrenó en Valencia

Concierto excepcional, se mire como se mire, de la Orquestra de València. Bajo la dirección despierta y visionaria de Alexander Liebreich, la OV ha retomado su tradición de portadora de vanguardias -tiempos de Manuel Galduf– y se ha adentrado el viernes en un programa pleno de actualidad e intereses. En los atriles, músicas japonesas y universales, nacidas de dos genios señeros de la creación sonora de los últimos cincuenta años: Tōru Takemitsu  (1930-1996) y Toshio Hosokawa (1955), él mismo presente en el concierto y que al final del mismo recogió desde el escenario el aplauso y reconocimiento del público del Palau de la Música.

No era para menos: se acababa de producir el estreno en España de su ópera La muchacha del mar, con el concurso solista de Ryoko Aoki (voz Noh) y de la mezzo ucraniana Christina Daletska. La Orquestra de València y Liebreich brindaron una lectura cuajada de sentido musical y calidad instrumental. También de identificación y lealtad a una música que tocaron con la soltura y entrega con la que se toca una sinfonía de Brahms.

Ha sido una de las mejores actuaciones de una orquesta que ha lucido el notable momento artístico y anímico que vive tras la llegada de Liebreich a la titularidad, en 2021. La muchacha del mar es música plena de sutilezas, colores y riquezas instrumentales y vocales.  También de inspiración dramática.

El libreto, del propio Hosokawa, basado en un texto original en japonés de Oriza Hirata, es sintético y claro; de honda emotividad y expresión, en el que las dos protagonistas -la joven refugiada Helen, y Shizu, una actriz de teatro Noh-  trazan “un recorrido auténticamente dramático en el que con el mar y su oleaje de fondo los dos personajes se relacionan en un diálogo muy poético y transcendental”, como refiere José María Sánchez Verdú en las notas al programa.

A la atenta y fragante versión de OV bajo el gobierno maestro de Liebreich, se sumaron las sobresalientes y bien entonadas intervenciones de ambas solistas, guiadas por la quieta dirección de escena firmada por Andreas Morel ante una escenografía -en realidad, apenas algunos apuntes- de Adán Hernández Salazar, autor igualmente de una iluminación tenebrista que aportaba intimidad y confidencial al decurso escénico. Como no podía ser de otro modo, a Hosokawa se le veía realmente satisfecho de cómo se había presentado su ópera en España. Éxito total y unánime. De diez.

Antes de esta versión semiesceníficada, orquesta y maestro abrieron bocado con una versión abrasadora, latente y de alta raigambre instrumental de otra obra fundamental del catálogo de Hosokawa; Meditación sobre las víctimas del Sunami (3,11), en la que la sección de percusión brilló con resplandores propios en esta página dedicada a las víctimas de la catástrofe que sufrió Japón en 2011.

De Takemitsu, el genuino heredero de Debussy, que combina las mejores maneras de la  música europea con las de su propio país, interpretaron Archipelago S, página maestra de altas exigencias instrumentales – configurada, como la Metamorfosis de Strauss, “para 21 instrumentistas solistas”- en una versión fiel a la sugestión instrumental tanto como a su carácter descriptivo; un irisado archipiélago de sortilegios y sinuosidades, arabescos y armonías, que encontró los más sutiles perfiles bajo el timón flexible y sin batuta de Liebreich y el efectivo hacer de sus músicos.

Justo Romero

Publicado en diario Levante, el 30 de marzo

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

banner-calendario-conciertos

calendario operístico